Sí, tomando los mismos recaudos que en cualquier ciudad grande. Los taxis habilitados de Buenos Aires están identificados y controlados, y la mayoría de los viajes transcurre sin ningún problema. Los inconvenientes que cuentan los visitantes se repiten casi siempre, y por eso se pueden prevenir con hábitos simples.
Cómo reconocer un taxi habilitado
- Es negro con techo amarillo.
- Lleva el número de licencia pintado en las puertas.
- Tiene taxímetro a la vista.
- Exhibe la credencial del conductor, con foto, visible desde el asiento de atrás.
Si falta alguno de estos elementos, dejalo pasar y tomá el siguiente.
Los problemas más comentados
- Recorridos más largos de lo necesario, sobre todo con pasajeros que no conocen la ciudad.
- Discusiones por el vuelto, o el reclamo de que el billete entregado era otro o era falso.
- Ofrecimientos en los aeropuertos: personas sin identificación que se acercan en el hall de arribos a ofrecer un auto.
Ninguno es frecuente, pero conviene saber que existen.
Hábitos que ayudan
- Abrí el mapa en el teléfono y seguí el recorrido. Alcanza con que el chofer vea que lo mirás.
- Fijate que el taxímetro arranque al iniciar el viaje.
- Pagá con billetes chicos y decí en voz alta cuánto entregás.
- Sentate atrás y no uses el teléfono pegado a una ventanilla abierta.
- Anotá o fotografiá el número de licencia: sirve si te olvidás algo o querés hacer un reclamo.
De noche y con equipaje
De noche es preferible un radiotaxi pedido por teléfono o un auto de aplicación, porque el viaje queda registrado. En restaurantes y hoteles lo piden por vos. Con valijas, evitá los autos que se ofrecen en la puerta de terminales y lugares turísticos sin que los hayas llamado.
En el aeropuerto
En Ezeiza y Aeroparque usá los mostradores oficiales de taxi y remis, una aplicación o un traslado reservado. No aceptes ofertas de quien se acerca en el hall. La guía sobre taxi, remis, Uber o traslado privado compara las opciones.
Dónde encaja un traslado privado
Un traslado privado es una forma más de viajar tranquilo: el precio está acordado, recibís antes los datos del chofer y del vehículo, y en el aeropuerto te esperan con un cartel con tu nombre. Para moverte dentro de la ciudad durante el día, un taxi habilitado resuelve bien.