Si vivís en Buenos Aires y vas a Ezeiza con tu auto, la pregunta es qué hacer con él mientras viajás. El estacionamiento en Ezeiza es práctico para ir a buscar a alguien o para escapadas cortas; cuando te vas una o dos semanas, el costo se acumula día a día y a la vuelta te toca manejar después de un vuelo largo. Esta guía te ayuda a hacer la cuenta completa.
Estacionamiento en Ezeiza: las opciones
- Playas oficiales del aeropuerto. Hay corta estadía, frente a las terminales y pensada para quien despide o recibe a alguien, y larga estadía, para quien deja el auto varios días: esa playa tiene traslado propio hasta la terminal y se reserva online con anticipación. La tarifa depende de la playa y del tiempo.
- Estacionamientos privados de la zona. Suelen llevarte a la terminal en un vehículo propio y buscarte cuando volvés. Leé las condiciones antes de reservar: si es cubierto, cómo funciona el traslado a la terminal y qué pasa si tu vuelo llega demorado.
- Que alguien te lleve y te busque. No cuesta estacionamiento, pero sí dos viajes de ida y vuelta para esa persona.
Qué entra en la cuenta
- La tarifa por la cantidad de días: no es lo mismo un fin de semana largo que un viaje de un mes.
- Combustible y, según el camino, peajes de ida y de vuelta.
- Volver al volante de noche o con cansancio de varias horas de vuelo y cambio de huso horario.
- El regreso puede coincidir con la hora pico en la Riccheri o en la General Paz.
- El auto queda solo durante todo el viaje.
- Si son muchos y con valijas grandes, quizás no entran en un solo auto.
Cuándo conviene estacionar
- Vas a buscar a alguien. Antes de salir, revisá el estado del vuelo: en las llegadas internacionales el pasajero tarda en salir por migraciones, equipaje y aduana, y cada minuto de playa suma.
- Es un viaje corto, viajan pocos y vivís cerca del aeropuerto.
Cuándo conviene un traslado de ida y vuelta
- Viajes largos, en los que la estadía pesa más.
- Vuelos que salen muy temprano o llegan de madrugada.
- Familias o grupos con mucho equipaje: una minivan lleva a 6–7 pasajeros con sus valijas.
- Cuando no querés manejar después de un vuelo largo.
También podés combinar: que alguien te lleve y reservar solo la vuelta, que es el tramo más pesado. Seguimos el vuelo por su número y el chofer te espera en arribos con un cartel con tu nombre. Para coordinarlo, mirá cómo reservar.