Puerto Iguazú y Foz do Iguaçu están separadas por un río y un puente, pero son dos lugares muy distintos: una localidad chica y caminable del lado argentino y una ciudad grande del lado brasileño. Las dos sirven de base para ver las Cataratas. La elección depende sobre todo de a qué aeropuerto llegás, de qué lado vas a pasar más tiempo y de si tus documentos te permiten cruzar sin trámites extra.
Puerto Iguazú, del lado argentino
Es una ciudad chica de la provincia de Misiones. Desde un hotel del centro se llega caminando a los restaurantes, y a la noche hay movimiento sin necesidad de auto. El alojamiento se reparte en tres zonas: el centro, los lodges entre la selva sobre el camino a las Cataratas y un hotel dentro del parque nacional. Queda cerca del parque argentino, que es el que más tiempo lleva recorrer. En la misma ciudad está el Hito Tres Fronteras, el mirador sobre el encuentro de los ríos Iguazú y Paraná.
Foz do Iguaçu, del lado brasileño
Es una ciudad bastante más grande, en el estado de Paraná. La oferta de hoteles es más amplia e incluye complejos tipo resort sobre la avenida que lleva al parque brasileño, además de un hotel dentro del parque. Tiene sus propios atractivos: el parque de aves junto a la entrada del parque nacional, la represa de Itaipú y el Puente de la Amistad hacia Ciudad del Este. A cambio, las distancias son mayores y para casi todo hace falta un vehículo.
Cómo decidir
- El aeropuerto. Cada ciudad tiene el suyo. Aterrizar de un lado y dormir del otro suma un cruce de frontera con valijas.
- Dónde vas a pasar más tiempo. Si tu prioridad es el parque argentino, dormir en Puerto Iguazú te ahorra cruces.
- Los documentos. Lo que se pide para entrar a cada país depende de tu nacionalidad. Confirmalo antes de elegir.
- Las compras. Desde Foz, Ciudad del Este queda a un solo cruce. Desde Puerto Iguazú son dos.
- El estilo de viaje. Pueblo con vida a la noche o ciudad con hoteles grandes y pileta.
Repartir las noches
Con varios días, hay quien divide la estadía entre las dos ciudades. Se gana cercanía a cada parque y se pierde medio día en la mudanza y el cruce. Con pocas noches suele rendir más una sola base.
Moverse entre las dos
Desde cualquiera de las dos, ir al otro lado es cruzar una frontera, con una fila que varía según el día. Podés hacerlo en colectivo, en taxi o en un traslado privado; en nuestro caso, la disponibilidad del cruce y las condiciones se confirman al reservar. Qué parque visitar primero lo vemos en la guía sobre lado argentino o lado brasileño.