Viajar solo no cambia el servicio: el vehículo es para vos, no se comparte con otros pasajeros y no hay que esperar a que se llene. Lo que cambia son algunas cuentas prácticas, sobre todo la del precio.
El precio, sin vueltas
La tarifa es por vehículo y no por persona. Una persona sola paga lo mismo que tres que comparten un sedán. Por eso, para un trayecto corto de día y con poco equipaje, un taxi, una aplicación o un servicio compartido pueden salirte menos. La comparación entre opciones está en nuestras guías.
Cuándo tiene sentido reservar
- Llegás de noche o de madrugada y preferís no elegir transporte en la puerta del aeropuerto.
- Es tu primera vez en Buenos Aires o no hablás español.
- Llevás más equipaje del que podés mover solo con comodidad.
- Tenés una conexión ajustada entre Ezeiza y Aeroparque.
- Hacés un viaje largo y querés decidir vos las paradas.
Qué sabés antes de subir
Antes del viaje recibís el nombre del chofer y los datos del vehículo. Podés reenviar ese mensaje a un familiar o a un amigo para que sepa con quién viajás y a qué hora. En el aeropuerto, el chofer espera en arribos con un cartel con tu nombre, y el vuelo se sigue por su número.
Si algo cambia en el camino, escribís por el mismo chat de la reserva en español, portugués, inglés o ruso.
Preguntas frecuentes
¿Puedo compartir el vehículo con otros pasajeros para pagar menos?
No. Todos los traslados son privados y no juntamos reservas distintas.
¿Hacen viajes largos para una sola persona?
Sí. El precio es el mismo por vehículo, viaje una persona o tres.
¿Cómo sé que el chofer que me espera es el correcto?
Tiene un cartel con tu nombre, y sus datos y los del vehículo coinciden con los que recibiste por mensaje.